martes, 16 de febrero de 2010

Edgar

¿Que hacer con el dolor cuando aparece?, se preguntaba inconscientemente Edgar. Su mujer estaba gravemente enferma y el debía ir junto a ella pero la guerra se lo impedía. Sus ojos cristalinos brillaban en la noche mas que nunca, sus manos callosas y marcadas por cicatrices de todos los tipos temblaban mientras sostenia el fusil, su cuerpo entumecido por el frío lo había mantenido despierto durante toda la semana y su rostro antes cargado de colores se había transformado en el reflejo de la tristeza del hombre. ¿ Qué hacer con el dolor cuando esta encima de uno?, era una pregunta que Edgar no se podía contestar; solo sentía un vacío dentro suyo que le causaba una extraña sensación de desamparo y desesperación. Edgar Nuñez se había aliado a los payasos cuando un amigo cayó en manos de los Grises y fue asesinado. El pudo ver desde su escondite como lo torturaban durante horas que parecieron eternas, tuvo que luchar contra su voluntad para no salir y defenderlo pero el sabia que si hacia aquello solo seria un asesinado mas; debía vivir para salvar a las vidas que quedaban en aquellas tierras. Aquella vez se sentía igual, sentía ese dolor punzante dentro suyo al igual que ahora bajo la noche cerrada, sin luna, sin estrellas y con gritos en todos los idiomas.
Años trabajando como albañil lo llevaron al 4to pelotón de los albañiles, bravos combatientes, que contribuyeron a ganar importantes batallas, habia estado en la construciión de la muralla " Baltonmerte", la mas grande de todos los tiempos desde el inicio de la era del hombre, tambien trabajó en la obra "Cilindro 8", un lugar secreto de 9000 mts2 que se construyó como depósito de alimentos y guarida de ultra seguridad que seria utilizada en caso de peligro extremo; luego de tres batallas pasó al 9no regimiento de los payasos, las filas mas importantes pero las de más riesgos; con el paso de los meses su nariz había pasado de un rojo bermellón a uno opaco grisáceo, eso significaba que le quedaba poco tiempo de vida. Desde que se la colocó supo que esa nariz iba a convertirse en una parte mas de su ser, iba a ser un termómetro de su alma. Todavía recordaba lo brillante que era el primer día y de como se había alegrado al tenerla, se había convertido en un payaso e iba a luchar contra los Grises por su amigo, por su familia, por su bien.
Edgar no se percataba de las balas que rebotaban cerca de su trinchera, todo el mundo a su alrededor para el ya no existía, solo pensaba en su mujer sola y enferma sin el. Una bomba cayó lo suficientemente cerca para sacarlo de su estado, en un segundo recobró el sentido de su realidad pero sabia lo que debía hacer. Se arrastró varios metros rezando no tocar ninguna mina, hasta llegar a un claro, una vez allí se incorporó y comenzó a correr sin parar. " Voy a volver" pensaba mientras corría cada vez mas rápido, su nariz comenzó a brillar poco a poco y el se dió cuenta de que estaba haciendo lo correcto.

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