lunes, 11 de enero de 2010

3er DIA

Nuevamente acá estoy, eso quiere decir que sigo vivo.
Como es de importancia seguir con mi historia continuaré contándoles de Pedro. Aquella noche en la que le pregunté por sus orígenes su rostro se hizo mas oscuro, grandes sombras se depositaron bajo sus ojos, la pupilas se dilataron y su voz se hizo mas grave que de costumbre. Sacó un cigarro de su bolsillo, le encendió y mientras despedia el humo que intoxicaría sus pulmones comenzó a contarme: " Yo desde pibe me sentí diferente sabés, no encajaba en ningún lugar pero por extrañas razones no me apartaban sino que por el contrario me convertía en una especia de líder en cada grupo que participaba, eso me molestaba porque yo quería pasar desapercibido, tengo cierto tipo de odio hacia la humanidad entera loco, no quiero se partícipe de toda esta masa uniforme. Yo sabia que era distinto, las personas lo saben, vos lo sabes; pero a pesar de eso no me dejan de lado, no sé...Creo que genero cierto tipo de atracción que odio pero es imposible evitar. Cerca de mis dieciséis años me percaté de algo en mi que me sorprendió primero y luego me hizo sentir invencible..." Fumó una nueva carga para su respiración y continuó. "Un día camino a mi casa desde el colegio, dos personas se me acercan desde atrás y de un tirón me meten dentro de un auto, me ponen una capucha y luego de tiempo de andar me bajan en algún lugar. Al sacarme el trapo de mi cara puedo ver una silueta en medio de las penumbras, me pega duro sobre la nariz y empiezo a sangrar, aunque no me creas loco: no sentí ni el mas mínimo dolor, no le presté atención a este hecho porque supuse que era producto de la tensión en mis mandíbulas que apretadas por la rabia no me dejaban hablar. Luego escucho sus palabras de muerte, de extorsión, de que sabían lo que mi viejo estaba haciendo, que se la iban a cobrar, que la merca les pertenecía y que se encargarían de hacerle saber que todo lo que les debía seria pagado. Me pegaron varias veces mas, duro...Bien duro loco, y me tiraron en la puerta de casa. Me encontraron unos vecinos, desperté en el hospital con huesos rotos, cicatrices y la noticia del asesinato de mi vieja y la huida de mi viejo. Por lo visto mi viejo era narco y estaba hasta las manos. Después de escuchar todo sentí una nueva sensación en mi, va, en realidad no sentí : me di cuenta de que no tenia miedo. No tengo miedo Marquitos, a nada...Es raro, pero es así, nací con esta condición y no hay forma de cambiarla. Desde aquella vez experimenté de todo con tal de sentir miedo pero nada ni nadie me lo producía...Es algo loco ¿no?". Apagó su cigarro sobre el cenicero y sin esperar encendió otro.Muerte y resurrección.
Yo me quedé callado pensando en que tal vez por eso atraía a las personas, porque nosotros tenemos miedo siempre y en el inconscientemente deseamos ser como el o bien vemos en Pedro un escape a nuestro miedos. No sé, pero era raro, aunque lo mas extraordinario estaba por venir.

Saludos desde las bases

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